La igualdad de género implica que hombres y mujeres deben recibir los mismos beneficios, las mismas sentencias y ser tratados con el mismo respeto.
La equidad de género es un conjunto de ideas, creencias y valores sociales en relación a la diferencia sexual, el género, la igualdad y la justicia en lo relativo a los comportamientos, las funciones, las oportunidades, la valoración y las relaciones entre hombres y mujeres.
Las diferencias planteadas entre ambos términos es que, la igualdad le da a ambas partes lo mismo, mientras que la equidad le da a cada quien lo que merece su condición.
La UNESCO, sobre el tema de la igualdad de género, presentó en su documento titulado "Indicadores de cultura para el desarrollo: igualdad de género" lo siguiente:
"Las actitudes y percepciones culturales con respecto a la igualdad de género han evolucionado considerablemente
como consecuencia de estas intervenciones focalizadas y de los progresos realizados en la medición de los resultados.
Esta evolución es fundamental en lo que respecta tanto a la sostenibilidad de la igualdad de género como a la
comprensión, la implicación y el apoyo de la comunidad para su realización: solo hay igualdad de género cuando las
medidas aplicadas “de arriba abajo” se complementan plenamente con el apoyo recibido “de abajo arriba”. Ahora
bien, en muchos países las actitudes y percepciones con respecto a la igualdad de género y el empoderamiento de
la mujer siguen siendo negativas y a menudo se invocan tradiciones, valores y prácticas culturales para mantener
una situación de status quo."
Lo que estos ideales establecen es que hombres y mujeres merecen beneficios y responsabilidades de acuerdo a lo que su condición diga.
La igualdad de género es una lucha que aún persiste. Su importancia radica en otorgar derechos humanos fundamentales a millones de niñas y mujeres. Los derechos de millones de niñas y mujeres a la educación, la salud, la identidad, el trabajo, la participación política y a no ser agredidas dependen de esto. Y, por encima de todo, el derecho a vivir. Los asesinatos de mujeres por su género aún son una epidemia en todo el mundo, especialmente en América Latina.
"El empoderamiento de las mujeres y las niñas es fundamental para impulsar el crecimiento económico y promover el desarrollo social", explica la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por estos motivos, la igualdad de género es el Objetivo 5 de Desarrollo Sostenible. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) destaca que "ha sido demostrado una y otra vez que empoderar a las mujeres y niñas tiene un efecto multiplicador y ayuda a promover el crecimiento económico y el desarrollo" en el mundo.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se empeña, entre otras funciones, en que las discriminaciones por motivos de género terminen y que la participación de las mujeres en la sociedad sea valorada y respetada.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se empeña, entre otras funciones, en que las discriminaciones por motivos de género terminen y que la participación de las mujeres en la sociedad sea valorada y respetada.
"Poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además es crucial para acelerar el desarrollo sostenible", resalta el PNUD.
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